Encontrar mi voz


Este artículo está extraído del método Vocalstudio, del segundo libro “Lo que quieres es cantar”, dedicado a la práctica de repertorio. Hoy vamos a resolver la demanda más común en alguien que comienza a estudiar canto: Quiero encontrar mi voz.

Lección 1: Encontrando mi voz:

Hay dos frases que se repiten una y otra vez cuando un vocalstudent hace su primera entrevista con nosotros:

Quiero cantar sin forzar la voz

Quiero encontrar mi voz

En esta lección vamos a profundizar en el sentido de la segunda frase.

¿qué significa encontrar mi voz?

¿Es encontrar tu timbre? ¿Saber qué estilo te va mejor? ¿Es liberarte de bloqueos y tensiones? ¿Es tener un personaje, un discurso, y un concepto únicos? ¿Una, varias o todas estas opciones?

Si eres tan amable, escribe en los comentarios más abajo,  que es para ti encontrar tu voz. Mientras lo piensas, voy a desarrollar las preguntas planteadas más arriba. Y con un poco de fortuna, a ofrecerte una solución práctica  para cada uno de estos aspectos.

El timbre

 

Cada persona tiene una configuración particular de resonadores (ver el Libro I, lección 3) que le otorgan el sonido distintivo a su voz.

De modo que aquí no tienes que buscar mucho. Como en el cuento El Alquimista, de Coelho, el tesoro siempre estuvo debajo de tí. Perdón por el spoiler.

Tal vez más que de encontrar algo que no está, se trata de reconocer, y tomar conciencia de nuestro sonido..

El problema

Desde dentro, y debido a la posición de nuestros oídos y nuestra boca, escuchamos la voz algo distorsionada: La escuchamos más grave, y con más cuerpo de los que en realidad tiene. Y con menos agudos.

Por eso el 99% de las personas que se escuchan grabadas afirman que su voz les suena chillona, o algún otro sinónimo.

La solución:

Graba, graba, graba. Publica. Audio, video. Y escúchate. Acostúmbrate a escucharte. Con el tiempo empezaras a acostumbrarte, incluso a disfrutarlo.

El estilo

El Problema

Cuando empiezas a cantar no sabes que te favorece y qué no. De hecho, un problema importante es no conocer muchos estilos de música ni muchos cantantes. Tal vez te gusta el hip hop americano pero tu inglés es macarrónico. O el flamenco, pero eres de Santiago de Compostela. O te encanta el death metal, pero tu voz de soprano hace que los temas de Cannibal corpse te suenen a Disney.

La solución

Escucha música. Ve a conciertos. Investiga. E imita, imita, e imita. Verás que encontrarás que tu voz se adapta bien a tal o cual cantante. Y escucha la opinión de los demás, especialmente la de músicos con criterio (cualquier vocal coach competente debe ser una enciclopedia de estilos).

Los bloqueos

El problema

Más frases que oímos a menudo los profesores de canto: Quiero sacar mi voz, proyectar la voz…Pero algo me lo impide. A esos impedimentos que no nos dejan alcanzar nuestro potencial vocal los llamaremos bloqueos.

Los bloqueos pueden ser de dos tipos: físicos o psicológicos.

Los físicos se presentan como tensiones, sobre-esfuerzos, incapacidad para producir alguno o varios de los registros de voz (vocal fry, voz de pecho, voz media voz de cabeza o voz de silbido), o problemas técnicos debidos a la gestión del aire, o la respiración..

Los psicológicos pueden ser por miedos – por ejemplo a sonar demasiado alto, o a que te salga un gallo – o prejuicios respecto a la propia voz, pensando que es demasiado grave, o aguda, o metálica, o blanda, o dura…

La solución

Los bloqueos físicos amig@s mí@s, se resuelven con la técnica vocal. Estudiar con coaches profesionales, con un buen método…Y sobre todo con tu motivación y energía. En el canto no todo es intuitivo y de sentido común, Si quieres dedicarte a esto, debes estudiar técnica.

Los psicológicos también en su mayor parte se resuelven con la confianza y la conciencia que dan el estudio de la técnica, pero también con la experiencia en situaciones prácticas.

Apúntate a jams, open mics, monta un grupo, súmate a un coro. Canta, y comparte. Y repite todo lo anterior. Debes conseguir que el micrófono sea tu mejor amigo, y el escenario, el salón de tu casa.

En ocasiones pueden requerir además de un trabajo más profundo, pues hay miedos e inseguridades que requieren de un trabajo terapéutico. La música es una fuerza sanadora muy poderosa, pero a veces, hace falta que nos escuche un especialista.

El personaje

Cuando decimos el personaje, me refiero a este conjunto de elementos: El concepto, el discurso, la imagen…Tal vez es mejor resumirlo en La identidad.

El problema

El problema es no ser consciente de este factor. Antes de construir tu identidad como cantante tienes que entender este concepto y empezar a desarrollarlo. La verdad es que, aunque no lo sepas, ya has empezado a hacerlo. Pero vamos a explicarlo:

La palabra persona viene del griego clásico, y significa “Máscara”. De alguna forma, todos construimos una máscara para presentarnos a los demás: En la familia, en el trabajo, con las amistades…Y sobre el escenario.

En la música popular, La identidad es otro constructo más, que aporta significado al producto obvio, que es la canción, o el concierto. Tanto si se trata de entretener, como de inspirar o emocionar profundamente, el personaje cumple una función esencial.

Por eso muchos grandes artistas han hecho de la construcción del personaje otro arte: Bowie, Lady gaga, Lou Reed, Bob Dylan. A veces el personaje es una sola persona, en ocasiones, es un colectivo, un grupo.

Es clave saber distinguir la persona del personaje. Es decir, la máscara es como un uniforme de trabajo de un bombero, o un fraile o una oficial de policía. Y puede que tu personaje sea muy armónico con tus valores y creencias, pero siempre será una representación de ti mismo.

Del mismo modo que un rollito de primavera esta hecho por un chef chino, con ingredientes chinos, y con técnicas chinas, pero NO es China. Tal vez pueda representarla. Pero es una parte minúscula. Tu personaje, por tanto, es como tu rollito de primavera. Te representa, pero no eres tú. Ojo cuidao.

La solución

Empieza por analizar tus artistas favoritos. Escucha su música y ve a sus conciertos, pero mira o lee entrevistas, sobre todo. ¿Cómo se ven a sí mismos?¿Qué imagen proyectan? ¿puedes encontrar una frase, un pitch, que los defina, y que te sirva para convencer a un amigo de que los escuche?

Una vez tengas cierta práctica en detectar el personaje en esos artistas, Imagínate, con la libertad de un niño que juega, tu propio personaje en tercera persona:  ¿Cómo se comportará sobre el escenario? Piensa cuáles son sus valores, sus gustos. ¿Cómo reaccionaría ante una situación?, ¿qué cosas dirá entre canciones, y cómo las dirá? Busca una frase, un pitch,  que lo defina y resuma todo. Usa tu creatividad.

La canción como arte dramático

Piensa que la música, a fin de cuentas, es un arte escénico, así que no pasa nada por hacer un poco de teatro.

Nada más por esta semana, espero que te sirva este post para reflexionar, abrirte nuevas perspectivas o lo más importante: Motivarte.

Porque el canto es algo muy amplio, las opiniones y experiencias de los demás no tienen por qué parecerte correctas, ni servirte en tu viaje. Pero si estás motivado, si tienes la energía necesaria, te atreverás a dar el primer paso en tu propio camino.

Encontrar mi voz
4.3 (86.67%) 6 votes

Deja un comentario

Sé el primero en comentar!

avatar
  Subscribe  
Notifícame