7 enero, 2020 Beatriz Pastor Rodríguez

El Calentamiento coral III

En el artículo de esta semana, Beatriz Pastor, cantante, vocal coach,  directora de corales residente en Parla y Vocal Coach certificada por Vocalstudio completa su serie de tres artículos sobre el calentamiento coral que inició el pasado mes. En esta ocasión, demuestra cómo comenzar la vocalización, tras la relajación y los estiramientos. Para ello nos propone unos ejercicios prácticos , además de dar unas ideas sobre el repertorio.

La Vocalización en el Calentamiento Coral:

Para centrar la vocalización y que puedan empezar juntos todos los cantores, comenzaremos de un DO 4, a medida que ascendamos o descendamos iremos suprimiendo o añadiendo cuerdas, así, en los “extremos” agudos quedarán solo sopranos y tenores, en los graves contraltos y bajos. Como pauta general, tanto en la realización de los ejercicios como al abordar posteriormente el repertorio, indicaremos que debemos en todo momento escuchar a los compañeros que tengamos a ambos lados intentando buscar una colocación del sonido grupal lo más homogénea posible (empaste). Debemos ser capaces de escuchar al compañero de cada lado y a nosotros mismos; si esto no sucede estaremos cantando o muy bajo o demasiado fuerte.

Ejercicio 1

Lip trill o lip bubble  (pedorreta con los labios, para entendernos). Este ejercicio es muy útil pues ayuda a conectar registros, a descubrir la voz de cabeza, a regular la presión del aire y a relajar tensiones. Podemos comenzar haciendo varios glissandos. Posteriormente lo haremos con altura determinada. Iremos subiendo cromáticamente. Si alguien tiene dificultad para realizar este ejercicio puede sustituir el lip trill por una “r”. Si tampoco pueden con la “r”, sustituir por “f”. Posteriormente ampliaremos el rango del ejercicio.

 

Ejercicio 2

Con el tronco inclinado hacia delante, la mirada dirigida al suelo y las rodillas ligeramente flexionadas ( similar a la posición que utilizamos en los primeros ejercicios de respiración, pero con las manos apoyadas sobre las rodillas). Repetir el ejercicio anterior pero con un  glissando. así evidenciaremos y experimentaremos sin esfuerzo el trabajo de la musculatura abdominal implicada en el apoyo. Pondremos a punto nuestro centro y tomaremos conciencia de dónde está situado (punto entre el ombligo y los genitales).

Ejercicio 3

“M”. Con “bostezo” interno y glissando el sonido. Iremos subiendo cromáticamente.

Ejercicio 4

Con el fonema /ŋ/ (donde se sitúa la lengua cuando pasamos de la “n” a la “g” si nos paramos al pronunciar la palabra ángulo ). Dejar la boca entreabierta y la mandíbula relajada. Comenzar el ejercicio con un ataque preciso. Nos moveremos cromáticamente y con legato.

Ejercicio 5

Mismo ejercicio que el anterior pero con intervalos diferentes y glissando el paso de una nota a otra. Nos moveremos cromáticamente.

Ejercicio 6

Formantes vocales: IEAOU. Comenzando en do, y manteniendo el mismo sonido durante todo el ejercicio. Previo a la emisión de la vocal haremos una ¨m” que acerque el sonido hacia la máscara. Una vez conseguida la sonoridad deseada y sin parar la emisión del sonido,  pasaremos a realizar una “i” ( siempre buscando sensación de bostezo y sonrisa interna), anclaremos en ella el sonido e iremos lentamente transformando la vocal en una “e”, ésta en una “a”, ésta en una “o” y acabaremos con la “u”. Debemos intentar que el sonido no se “abra” o cambie cualitativamente en el paso de una vocal otra.

Ejercicio 7

Con la sílaba “si”, apoyándonos en la “s” inicial haremos el paso de una nota a la siguiente   en staccato. Subiendo y bajando cromáticamente. Este ejercicio podemos realizarlo con múltiples combinaciones ( fus, ku, ki´…)

Ejercicio 8

Mismo ejercicio que el anterior pero ahora en legato. Utilizaremos las vocales empezando con el diptongo iu, posteriormente ie, luego ia. Podremos hacerlo también con las vocales individualmente en este orden i,e,a,o,u.

Ejercicio 9

Nos colocaremos por parejas, uno enfrente del otro. Juntaremos las palmas de las manos y adelantaremos cada uno nuestra pierna derecha, flexionándola ligeramente. Con la sílaba “cu”, cantaremos una quinta justa. Cuando ascendamos hacia la quinta “empujaremos” al compañero (lo hacen ambos miembros de la pareja de forma simultánea), sin curvar la zona lumbar (buscaremos el apoyo desde el abdomen, manteniendo nuestro centro activo). Subir y bajar cromáticamente. En función del resultado podemos intentar con una octava ( aunque puede ser complicada de afinar si es el primer ensayo).

Ejercicio 10

Mismo ejercicio que el anterior pero trabajando intervalo de tercera mayor, quinta y octava justas. Empujaremos hacia el compañero tanto en la tercera, como en la quinta y en la octava y dejaremos de ejercer presión siempre que volvamos a la tónica. Hay que graduar “el empuje” que no debe ser el mismo para cada intervalo. Es importante resaltar que la “fuerza” no debemos buscarla desde los brazos o empujar con la cabeza o cuello, pues generaríamos tensiones indeseadas sino desde el abdomen.

Ejercicio 11

“Nu-u¨. Ligamos las notas de dos en dos y nos apoyamos en el primer sonido de cada par de notas. Tratamos de superar el pasaggio sin dificultad, por lo que indicaremos que el inicio del ejercicio no tendrá excesiva intensidad ni “peso”. La “u” no debe hacerse con los labios tensos, mantenemos sensación de bostezo y a medida que nos acercamos al agudo la mandíbula debe bajar. Buscamos sensación de movimiento vertical. Nos moveremos cromáticamente. 

Ejercicio 12

“VIVA”: en este ejercicio combinaremos staccato y legato. Haremos una “v” sonora ( muy próxima a la “f”). Mientras que el arpegio a negras va en stacatto, las corcheas van ligadas.

AFINACIÓN, EMPASTE Y RESPIRACIÓN CORAL:

Ejercicio 13

Dividiremos al coro en dos grupos ,sopranos y tenores por un lado y bajos y contraltos por otro. Asignaremos dos notas  ( a distancia de quinta ).  Ambos grupos de forma simultánea “atacaremos” el sonido con la sílaba “bom” y lo mantendremos resonando en la “m”. Se trata de mantener la afinación y el sonido durante un tiempo indeterminado. Los coreutas se “robarán” la respiración para que el director no sienta vacío de sonido en ningún momento. Esto implica que cuando cada uno note que va a empezar a quedarse sin aire ( no cuando esté al límite) haga un diminuendo,   inspire silenciosamente y se reincorpore al sonido gradualmente.

Ejercicio 14

En sesiones posteriores cuando el ejercicio anterior esté controlado, lo realizaremos en tres (triada mayor) y cuatro grupos ( arpegio). Más adelante podremos probar a mover el acorde cromáticamente y que cada cuerda siga manteniendo la referencia y se mueva manteniendo la afinación que corresponde.

Ejercicio 15

“ Mane- mine- mone”: Haremos la escala de do M descendente. Acompañaremos el ejercicio con un ligero balanceo, fluido y orgánico que ayude a interiorizar el ritmo ternario y/o con percusión corporal ( percutir con las manos en las piernas y dos palmadas). Buscaremos resonar en la “m” antes de abrir hacia la vocal, intentaremos que la emisión de éstas sea lo más “vertical” posible sin grandes cambios en la calidad y cualidad del sonido en el paso de una a otra vocal. Lo ideal será llegar a hacer el ejercicio con una sola inspiración. Nos moveremos cromáticamente. En ensayos posteriores podemos realizar este ejercicio en canon con dos, tres o cuatro grupos, empezando a distancia de terceras.

Ejercicio 16

“Zum -zum “:Al unísono (en los primeros ensayos y posteriormente manteniendo una acorde de do mayor). Atacaremos el sonido con la sílaba “zum” y resonaremos manteniendo la “m”. El objetivo es que el coro siga los movimientos del director y los sepa interpretar. Marcaremos compases de 2/4 e iremos alterando tempo e intensidad.

Cuando llevemos varios ensayos , y en función de cómo veamos que responde nuestro coro  podemos no subir y bajar cromáticamente los ejercicios más sencillos, sino tocar acordes de forma aleatoria para desarrollar el oido y mantener la atención y concentración.

REPERTORIO:

Es muy importante presentar al coro un repertorio abordable e ir incrementando su dificultad paulatinamente. Debemos trabajar obras que supongan un ligero reto pero que no sean excesivamente complejas, para evitar frustraciones precoces e innecesarias.

Podemos empezar trabajando al unísono hasta que se familiaricen con sus voces, controlen cuestiones básicas de la emisión del sonido, respiración, colocación, empaste… y posteriormente cantar a dos voces, tres , cuatro…

Puede sernos muy útil contar con pianista acompañante para aportar seguridad, pero siempre debemos trabajar obras a cappella para esforzarnos en mantener la afinación sin “refuerzo” y no relajarnos en exceso a este respecto.

Como comenté al inicio, este artículo no va encaminado hacia expertos en la materia. Éstos  tendrán infinitos recursos y amplios conocimientos, incluso, propuestas aún más apropiadas que las que pueda hacer yo en estas líneas. Me dirijo humildemente a aquellos compañeros que puedan sentirse “solos ante el peligro”, con la intención de acercarles mi experiencia y de aportarles herramientas que a mi me han funcionado.

Me he limitado a enumerar una pequeña selección de algunos de los ejercicios que yo he utilizado y utilizo en las vocalizaciones con los coros con los que he ido trabajando.

No hay, tras estas palabras, ninguna pretensión de aleccionar a nadie sino de mostrar parte de mi trabajo y mi forma de abordar el ensayo.

Sin duda hay multitud de métodos escritos por grandes profesionales en este campo que pueden aportaros mayor variedad de ejercicios y estrategias de trabajo.

Cuando os sintáis cómodos y seguros podéis crear vuestras propias vocalizaciones encaminadas al repertorio concreto que vayáis a abordar y crear todos los ejercicios que consideréis útiles para vuestras agrupaciones una vez que las conozcáis… Al final cada coro es un mundo, debemos ser flexibles y buscar múltiples alternativas cuando veamos que algo no funciona.

Ser parte integrante y activa de un coro (dirigiendo o cantando) es algo que todo el mundo debería probar , al menos, una vez en la vida.

Beatriz Pastor Rodríguez

Eso es todo sobre el calentamiento coral!

ESta es  la tercera y última parte de estos artículos dedicados al calentamiento coral, ¡espero que te sea de utilidad!

©2019 Beatriz Pastor

Para saber más

El Calentamiento Coral I

El Calentamiento Coral II

Calentar la voz

Cantar en un coro

¿Cuál es mi tipo de voz?

¿Cuál es mi nivel como cantante?

¿Como encontrar mi voz?

¿Como ser cantante profesional? Los siete escalones

La filosofía de este artículo sobre el calentamiento coral  está en armonía con nuestro método de cantoEl libro completo en formato digital lo puedes conseguir en nuestra tienda, con una oferta increíble

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Sobre la Autora

Me llamo Beatriz Pastor Rodríguez, cantante, vocal coach, y directora de corales residente en Parla. Desde los 15 años mi vida ha estado ligada de una forma u otra al mundo del coro. He sido integrante de varias formaciones corales durante 20 años. Como estudiante de dirección pude aprender de una de las mejores profesionales en este campo, Nuria Fernández Herranz. Posteriormente pude desarrollarme como ayudante de dirección y finalmente como directora. Han sido múltiples y muy variopintas las agrupaciones con las que he podido trabajar: escolanías, coros adolescentes, coros de voces femeninas, coros mixtos de mayores y coros mixtos de adultos.

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Beatriz Pastor Rodríguez

Desde los 15 años mi vida ha estado ligada de una forma u otra al mundo del coro. He sido integrante de varias formaciones corales durante 20 años. Como estudiante de dirección pude aprender de una de las mejores profesionales en este campo, Nuria Fernández Herranz. Posteriormente pude desarrollarme como ayudante de dirección y finalmente como directora. Han sido múltiples y muy variopintas las agrupaciones con las que he podido trabajar: escolanías, coros adolescentes, coros de voces femeninas, coros mixtos de mayores y coros mixtos de adultos.