Oído rítmico


La percepción del ritmo, del tempo es en gran medida una cuestión interna. Del mismo modo que puedes percibir la diferencia entre un segundo, un minuto, una hora o un día, el cerebro humano es sorprendentemente preciso para distinguir tiempos y predecir repeticiones rítmicas, así com para detectar patrones.

Vamos a ver por qué es tan importante tener en cuenta el oído rítmico…

El oído rítmico

Esta es una competencia en la que cada persona tiene un punto de partida distinto.

Tengo una mala noticia: Sin un nivel mínimo de competencia rítmica es imposible cantar (a no ser que siempre quieras cantar sol@, y sin acompañamiento).

Pero también una buena: Independientemente de tu punto de partida, puedes realizar progresos impresionante en este área.

Pero tu compromiso y tu nivel de trabajo deben ser directamente proporcionales a tus dificultades.

Si de veras lo que quieres es cantar, es hora de demostrarlo. Manos a la obra. Empezamos con una definición básica:

¿Qué es un compás?

En el lenguaje musical, un compás es una porción de tiempo en la que ocurren un número específico de latidos, golpes, o mejor aún tiempos de igual duración. Cada uno de esos tiempos se representa con una figura musical (Comúnmente negra, corchea o semicorchea) En una partitura los límites del compás se expresan con líneas verticales.

Dividir la música en compases nos proporciona puntos de referencia en una composición musical. Esto hace que la música escrita sea más fácil de seguir, y permite que diferentes músicos puedan sincronizarse, pues es el marco temporal común.

De forma habitual, una composición consiste de muchos compases iguales. En el lenguaje musical moderno, se especifica al comienzo de la partitura el tipo de compás de la misma mediante una fracción, por ejemplo: 4/4

Siendo el numerador o cifra superior el número de latidos o tiempos, y el inferior la figura musical (2 sería una blanca, 4 una negra, 8 una corchea y 16 semicorchea).

En este caso, vemos el compas de 4/4 (se dice cuatro por cuatro), es decir un compás que contiene cuatro tiempos cada uno equivalente a una negra. Es éste el compás más común en música popular contemporánea, pero también son muy frecuentes otros como el 6/8, 3/4, 12/8…

Ejercicio 1: Identificando figuras rítmicas y compases.

Escucha diferentes canciones. Trata de familiarizarte con los diferentes compases y ve reconociéndolos.

Haz lo mismo con notas de diversa duración. Aprende a reconocer las diferentes figuras rítmicas.

Ejercicio 2: Cantando sobre el metrónomo

Este ejercicio consiste en la repetición de diferentes notas en función de su duración manteniendo un pulso determinado, realizando así una progresión que comienza con una blanca, y que va reduciendo su duración: negra, corchea, semicorchea, etc. Este mismo ejercicio puede realizarse con compases diferentes para comprobar las diferencias entre ellos.

Pon un metrónomo. Escoge un compás y o bien cantando, o bien dando palmas, haz, blancas, negras, corcheas, semis…Hazlo como quieras, improvisa.

Ejercicio 3: Cantando a negras

Esta figura rítmica la trabajaremos con la popular canción Twinkle, twinkle, little star (“Campanitas del lugar”), de fácil reproducción e interpretación, la cual sirviéndonos de un metrónomo cantaremos a 60 Bmp13,, a 90 Bmp después, y finalmente a 120 Bmp tratando siempre de mantener, marcar y llevar el pulso con el pie. Con esta canción no sólo trabajaremos el tempo, sino que además, veremos también el concepto rítmico de silencio junto al resto de figuras rítmicas.

Ejercicio 4 : A corcheas

Para tratar esta figura usaremos “Obladí Obladá” de The Beatles en tres pasos

  •   Practicaremos la melodía con la sílaba TA, con el metrónomo a 60Bpm
  •   Iremos subiendo gradualmente hasta el tempo original a 116Bpm
  •   Lo cantamos con la letra original

Ejercicio 5: A tierra, a contra, y síncopa.

El término a tierra define la nota situada en un tiempo fuerte del compás14.
El contratiempo o contra se refiere a la aparición de un silencio en una parte fuerte del compás, seguido por una nota situada en una parte débil del compás.

La Síncopa es la prolongación de una nota sobre un tiempo o una subdivisión del mismo fuerte. Este ejercicio consiste en apreciar y ser capaces de interpretar la diferencia entre estos distintos diferentes conceptos rítmicos:

Con el metrónomo a 60 bpm para empezar, vocalizaremos la sílaba TA en una nota musical con la que estemos cómodos. Si tuviésemos dificultades para hacerlo con metrónomo, podemos practicar sin él toda la secuencia, hasta ser capaces de coordinar la lateralidad que implica este ejercicio.

○ Primero, sentados en una silla, daremos palmadas en las rodillas a corcheas, de modo que la mano derecha vaya a tierra, y la izquierda a contra
○ Luego, cantaremos negras, es decir, el patrón básico “a tierra” en el que cantaremos al unísono con la pulsación del metrónomo, y con la mano derecha.

○  Seguidamente, cantaremos a corcheas, sin dejar de dar palmadas.

○  A continuación, veremos la síncopa, en la que el acento natural se desplaza y se marcan los pulsos contrarios al pulso principal que marca el metrónomo. Lo que hacemos para ello es dejar de cantar el acento con la mano derecha, y seguir cantando con el acento de la mano izquierda

○  Podemos subir la velocidad de este ejercicio hasta 120

○  Por último, realizaremos el siguiente patrón, en el que se sintetizan los conceptos aquí expuestos:

Podemos empezar sin metrónomo o muy despacio, para terminar con el ejercicio a 120 bpm.

 

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