Vocal Fry: Qué es y cómo emplearlo en tu voz.


En este post te explicamos qué es el vocal fry, que beneficios aporta, y te damos una serie de ejercicios prácticos para que adquieras este fundamento vocal. Recuerda que si hay algún término con el que no estés familiarizado, puedes consultar nuestro diccionario para cantantes. Oh, y la foto…Vocal fry en inglés es “frito vocal”. Con tu permiso, vamos a emplear el anglicismo, suena menos pringoso.

¿Qué es el vocal fry?

El vocal fry es el más grave de los registros de la voz humana, y también es el nombre de la técnica vocal que lo produce.

Este anglicismo podría traducirse como “frito vocal”. Aunque se conocen otras expresiones para referirse a ello, (glottal fry o frito glótico, popcorning, squeaking, chirrido, creak voice, laryngealization) voy a usar vocal fry simplemente por ser el término más frecuentemente empleado.

Es un ejercicio muy beneficioso, y relativamente fácil de aprender. Por ello lo vamos a considerar uno de los fundamentos del canto moderno:

Deberás aprender a hacerlo en los primeros meses de tu aprendizaje.

Además, desde hace tres o cuatro décadas, se ha convertido en una técnica muy común – casi omnipresente – en la música popular. Es posible hallarlo en todos los estilos imaginables. Desde el pop, hasta el death metal. 

Como es dificil describir un sonido sólo con un texto, te voy a proponer un ejemplo. Escucha “One more time” de Britney Spears. ¿Eres capaz de distinguir el vocal fry en su voz?

¿Cómo funciona?

Se origina en el sistema fonador. Se produce mediante un cierre de los pliegues vocales estando éstos relajados. Así, permiten que el aire “burbujee” al pasar entre ellos, generando un sonido de frecuencia muy baja.

Los cartílagos aritenoides de la laringe se acercan, apretando los pliegues vocales uno junto al otro. Este proceso crea una masa de tejido grande e irregular, capaz de vibrar con el paso de cada una las burbujas de aire. Esto es lo que le da su característico sonido, frecuentemente comparado al de una  carraca, a palomitas de maíz explotando, o a una bisagra oxidada.

¿Es correcto y sano hacerlo?

Sí. Su uso excesivo en la voz hablada se ha considerado tradicionalmente una disfonía, que un logopeda tratará de corregir, pero desde el punto de vista médico hay un amplio consenso: No es dañino para la voz. 

Saliéndonos de la técnica vocal, es interesante conocer la polémica que ha generado en EEUU. El exceso de vocal fry que emplean algunas mujeres  (especialmente algunas del mundo de la tele-realidad o de la escena artística, y que han marcan tendencia) es considerado como una ‘masculinización forzada’, de la voz, en pos de un sonido más grave. Hay quién cree que es machista imitar una voz más grave, hay quien cree que es más negativo  someter a vigilancia la libertad de cada mujer de hablar como quiera.

¿Porqué tienes que aprender esta técnica?

  1. Mejorar tu gestión del aire. Es increíblemente útil para aprender a evitar  susurros u otras disfonías. En el vocal fry la resistencia glótica resulta imprescindible, por lo que es ideal para aprender a emplearla en los demás registros de voz. Esto hará que suenen más limpios y aclarados.
  2. Ampliar tu tesitura vocal. Te ayudará a ampliar tu rango en graves y mejorará la calidad de los que ya tienes.
  3. Conectar el passaggio. Como veremos en los ejercicios prácticos, te puede ayudar a conectar el paso de la voz de pecho a la voz de cabeza.
  4. Técnicas avanzadas. Es imprescindible para desarrollar técnicas avanzadas como twang, belting, whistle voice o flageolet, o la voz rasgada. Se usa también para hacer guturales y otras técnicas metaleras sin forzar la voz.
  5. Elimina la tensión. Y lo hace más rápidamente que ninguna otra técnica. Los músculos exteriores del cuello- digástrico, milohioideo y ariepiglótico, que usamos al tragar – se activan cuando producimos un tono con esfuerzo. Con la práctica y el dominio del vocal fry sentiremos que la voz flota y fluye con libertad, evitando para siempre esos problemas.

¿Cómo aprender a hacerlo?

Algunas personas lo tienen en su voz hablada de forma natural, otras no. Éstas últimas pueden adquirirlo entrenando.

Si formas parte de las segundas, el error más común que puedes cometer al aprenderlo es éste:

Entenderlo como si fuera una nota extremadamente grave de la voz modal (o voz normal). Así, forzarás la postura y te fallará la voz, no saldrá sonido.

Se trata de la lógica disfonía/afonía producida por la incapacidad de los pliegues vocales de resistir la presión subglótica. ¿El resultado? La emisión excesiva de aire, el susurro, e incluso el ”muteo” o enmudecimiento de la voz.

Ejercicios prácticos

Voy a proponerte algunas vocalizaciones  o ejercicios de voz para que encuentres tu vocal fry

Comenzando: El Chirrido

Lo primero que vas a hacer es encontrar el vocal fry partiendo de la voz modal.

La altura de la nota que vas a hacer estará en tu ámbito, una nota que puedas emitir con total comodidad.

Comienza a cantar esa nota y ve reduciendo gradualmente la presión del aire. Escucharás al principio un sonido limpio y normal. Al reducir el volumen, empezará a ‘chirriar’ o  ‘burbujear’ de manera espontánea.

Recuerda, que lo que queremos es que el aire ‘burbujee’ a través de unos pliegues vocales relajados y mullidos, pero bien cerrados o aducidos, bien apretados el uno contra el otro.

No debes dejar que escape nada de aire, ni que acumules tensión en el cuello. No lo olvides, si susurras al tratar de hacer vocal fry es que  no lo estás haciendo bien.

Ejercicio 1: La Rana

Con el ejercicio anterior deberías haber podido ‘chirriar’, aunque sólo sea de manera breve o intermitente y en seguida se te descoordine. Vamos a por el siguiente paso.

Empieza haciendo series de pequeñas ráfagas, como imitando el croar de una rana.

En este caso, buscarás hacer una nota grave, pero cuidado, no de tu voz de pecho, sino en tu registro de vocal fry.

A medida que lo vayas asimilando, ve alargando los ‘croac’, hasta que seas capaz de sostener la nota por un tiempo indefinido sin que se escape el aire; es decir, sin perder la aducción.

Ejercicio 2: El Quejica

Si el vocal fry es el registro más grave de la voz humana, puede parecer contradictorio decir que apliquemos vocal fry en la voz modal o en la de cabeza.

Sin embargo, tiene sentido que algunos profesores usen esa expresión para describir la sensación muscular de cierre, de resistencia glótica.

Y esto se puede mantener al subir a los demás registros. La sensación de estar conteniendo el aire. Por eso para estos profesores, el vocal fry no es sólo un registro de voz, sino también el nombre de la técnica que genera ese registro.

Para demostrarte como puedes aplicar esa sensación en notas más agudas, te propongo una nueva vocalización. Vas a decir “ay, ay, ay” con una voz de viejecito o viejecita un poco quejicas. Y vas a aplicar ese suave quejido a una melodía:

En la partitura sólo ponemos las dos primeras repeticiones de la escala, que vamos elevando cromáticamente, es decir, vamos subiendo cada repetición un semitono respecto de la anterior. Continúa subiendo hasta que dejes de sentir comodidad.

Bonus: Este ejercicio está demostrando una gran efectividad para resolver uno de los problemas técnicos más difíciles al aprender a cantar:  Cómo conectar el passaggio. O dicho de otro modo, para comprender la transición del pliegue fino al grueso.

Ejecicio 3: La bisagra oxidada

Vamos a imitar el sonido de una puerta cuyas bisagras están oxidadas.

Articula el sonido ‘M’, sin apretar la mandíbula, pero sin tampoco crear espacio en el interior de la boca. Los dientes deben estar en suave contacto. La lengua debe reposar relajada en contacto con el paladar duro.

Sigue la escala del ejercicio, pero no pienses que estás cantando, más bien, imita el sonido de una puerta que chirría.

Mantén el volumen pianissimo, muy suavecito. Si vas con demasiada fuerza antes de tener la coordinación adecuada, te saldrán gallos.

Hazlo legato, no staccatto. Es decir, todo seguido, sin atacar cada nota por separado, haciendo una pequeña pausa entre ellas.

No te preocupes mucho por la afinación ni por el sonido limpio.

Preocúpate el sonido ‘chirriante’, la postura relajada y la ausencia de gallos

Si sientes tensión, observa y relaja el músculo digástrico. Coloca tu dedo índice bajo tu mandíbula, como explicamos en el capítulo dedicado a cantar sin tensión. Es muy habitual que notes cómo se endurece, trata de mantenerlo inactivo. Este músculo deberá estar relajado si estamos ‘chirriando’ correctamente.

¿Preparad@?

Vocal fry

Como siempre, empieza el ejercicio en una nota de tu voz de pecho y sube cromáticamente hasta donde llegues.

Para terminar

Una vez te sientas familiarizado con esta técnica, empieza a aplicarla en una canción que te sepas. Exagéralo, diviértete, experimenta.

Haz el ejercicio de detectarlo en otros cantantes cuando escuches música. Te sorprenderás ¡está en todas partes! Y tengo la esperanza de que tras esta lección, también lo esté en tu voz.
Y eso es todo por esta semana. Espero que te haya servido este post. Y que no te olvides compartirlo en tus redes sociales, o por whatsapp, o mail. Y si te interesa todo lo relacionado con cantar, aprender  técnica vocal y la música, suscríbete. Semanalmente iremos aportando ideas, lecciones y experiencias que seguro te servirán.

Estudia, investiga, profundiza…Pero no lo olvides: ¡Lo que quieres es cantar!



 

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