TÉCNICA DE GRABACIÓN DE VOZ EN ESTUDIO III: VOCALIZACIÓN


Continuamos con el manual de supervivencia del artista/cantante en el estudio de grabación. En este capítulo vamos a ver un par de aspectos técnicos de la interpretación que me parecen fundamentales: La vocalización y el groove.

VOCALIZACIÓN

Especialmente para los que cantan en un idioma en el que no son nativos, este es un problema muy dificil de corregir en el estudio sin cargarnos la energía y la serenidad de la sesión. De nuevo, la preparación previa es fundamental. Aún así, a veces las cosas se pueden trabar un poco. Recuerda que al llegar al estudio vas a percibir cosas tanto en tu voz como en el  arreglo que en el local no habías poodido apreciar.

Si tenemos problemas de vocalización, podemos practicar ralentizando y exagerando la dicción. Podemos ralentizar e ir accelerando gradualmente la velocidad, asi nos permitimos tener coordinación. Tanto tocando escalas con una guitarra como con un piano y como, por supuesto, con la voz.

Hay algunos sonido especialmente conflictivos durante una grabación sobre los que me gustaría hablar:

Eses! Las eses son uno de los sonidos más duros y problemáticos. Prueba a vocalizar sin emitir tanto aire con ellas.
Pes y Bes – una de las razones por las que usamos Filtro anti-pop. Producen una ondas de aire comprimido que el micrófono interpreta como un sonido potentísimo, que lo satura y le da un sonido ‘amateur’  a muchas grabaciones caseras.
Tes y Kas… son también consonantes que pueden producir ese tipo de saturación acústica en los micrófonos.

En general, diría que no hace falta exagerarlos para molar, aunque muchos artistas de pop rock y hip hop en España lo hagan, buscando un “toque” de acento americano. Algunos artistas ya lo han convertido en parte de la estética sonora de su personaje, pero se puede tener todo el rollo del mundo y muchos menos problemas de dicción, si tratamos de vocalizar de una manera más natural.

Por otro lado, a la hora de grabar coros armonizando; ¿qué nos aporta vocalizar duramente estos sonidos? Nada, aparte de ruidos que se multiplican con las sucesivas voces que vamos añadiendo y que aumentan aún más por la compresion, la reverb y los delays que se suelen añadir.

Durante la grabación de coros, vocaliza suavemente, o incluso, haz la prueba, elímina practicamente del todo esos sonidos, ya verás como queda.

Como último consejo sobre la vocalización de esos sonidos duros, siempre serán mucho más fuertes cuando estemos a menos de 10 centímetros del micro. Dependerá de la reverberación de la sala, de tu potencia natural y del propio micro, pero como norma, cuanto más lejos estés menos problemas te darán. Trataremos este tema en detalle en el próximo capítulo de esta serie.

THE GROOVE, EL INGREDIENTE SECRETO

¿Nunca te has preguntado por qué no es aburrido escuchar a un buen MC rapeando durante tres minutos seguidos? ¿O una banda de funk repitiendo el mismo riff una y otra vez? ¿Y por qué voces teóricamente ‘feas’ como la de Bon Scott o Tom Waits, o extremadamente peculiares como la de Billie Holliday son tan increíblemente buenas? ¿Por qué dos baterías, tocando lo mismo, con la misma batería, no tienen el mismo rollo? ¿Porqué un cantante técnicamente correcto y afinado puede tener menos rollo que nuestro presidente del gobierno bailando breakdance?

Hay una cualidad de la voz que no es ni intensidad, ni altura del sonido, ni el timbre: El Groove.

Groove, en inglés es estar a gusto, o también “molar”. A falta de un término mejor, uso éste. La primera vez que alguien me abrió los ojos sobre esta cualidad fue en un estudio, con el legendario Tino Di Geraldo, batería y productor de un disco en cuya grabación yo participaba con unas pistas de Beat-Box. Apenas después de escucharme un momento, me pidió lo siguiente:

“OK, Ro, muy bueno. Pero ahora, haz lo mismo, pero como si fueras un poco por detrás de la claqueta”

Flipé, no entendía, o mejor, no sentía lo que me estaba pidiendo, pero aún así lo hice. Y volvi a flipar. De repente, sonaba mucho mejor, era profundo, mejor. ¿Qué había ocurrido?

Grabación: Este señor tenía mucho groove,  aunque él lo llamaba swing.

Este señor tenía mucho groove, aunque él lo llamaba swing

La voz es un instrumento melódico y percusivo. Pero no es la que lleva la base, a no ser que hagas beat-box. No necesita ir clavada al tiempo matemático. Es más, un ingrediente secreto de cualquier MC legendario, por ejemplo Q-Tip, es la capacidad de ir ‘laid back’, esto es, un poco por detrás del tempo perfecto.  Hablamos de 5-10 milisegundos, es algo casi inapreciable conscientemente, excepto si empiezas a educar tu oído, entonces lo vas a empezar a escuchar por todas partes. Y no creas que estamos hablando solo de hip-hop, no. Observa como tira pa’trás Chris Cornell aquí, o el exquisito groove de Chet Baker acá.

Supongo que en la música, como en el habla, una persona que se expresa de forma segura, pausada y sólida es más potente que otra que se apresura y precipita. Y nuestro cerebro es capaz de apreciar la diferencia entre ambas.

Unos milisegundos. Una diferencia minima. Pero es la diferencia entre parecer un pringado o sonar gordo. No es el tono de voz, no es la afinación, ni siquiera es la letra: Es el groove.

¿No sabes aún de que hablo? Escucha esto: Lee Dorsey: Give it up!

La próxima entrega de esta serie tratará sobre la técnica microfónica en el estudio. La posición, la dirección, la distancia y el movimiento frente a un micro.

¡Que cantéis bien!

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2 Comentarios en "TÉCNICA DE GRABACIÓN DE VOZ EN ESTUDIO III: VOCALIZACIÓN"

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[…] es todo por ahora, amig@s, en la próxima entrada, nos meteremos con la técnica microfónica, y la vocalización. ¡Hasta entonces, que lo cantéis […]