Lou Reed, el virtuoso de las tres notas


A pesar de que no pasará a la historia como cantante, sino como un grandísimo poeta, innovador musical e icono social, merece la pena analizar la calidad vocal de Lou Reed.
No destacó por su voz.  No ejecutaba ningún truco de circo, su registro era grave y algo limitado, y no se prodigó en interpretar composiciones de otros autores. Sin embargo, su peculiar estilo, hablado, callejero,  por ejemplo en ‘Vicious’ aparentemente poco melódico, es perfectamente musical y afinado cuando lo necesita.

A nivel rítmico tenía un sentido estético excelente, sabiendo como cantar con ‘groove’, tirando “p’atrás”,  con un estilo que recuerda desde los tiempos de The Velvet Underground al habla callejera afroamericana, como en “I’m waiting for my man”.
Además, tenía recursos como el vibrato que muestra en ‘Perfect Day’, que revelan un buen apoyo y respiración.
Su rango, limitado a su voz hablada y algo menos a su registro medio, es manejado con astucia y maestría, componiendo su propio material acorde a sus capacidades.
Su enorme dimensión como artista eclipsó su mejor cualidad como cantante: Aprovecharse de sus limitaciones y convertirlas en su inimitable huella dactilar sonora. Tener sólo tres notas, pero llegar a ser un virtuoso.
Así que por el regalo de su talento, que seguiremos recibiendo en el futuro cada vez que le escuchemos: Gracias Lou!

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